Es menester que sea rock…

Entradas etiquetadas como ‘Operación mediática’

Zaparrastroso


Estaba jubilado hacía ya 5 años. Había optado por hacer valer sus derechos cansado de tanta explotación. Tantos años metiéndole la mano adentro, algún día tenía que explotar. Ese día a la hora del almuerzo no comió. Se fue a la esquina a una cabina pública y realizó una llamada:

–         Sindicatos de muppes. Dijieron al otro lado.

–         Hable Rene.

–         ¡Hola Big Boss!¿Qué podemos hacer por usted?

–         Se va a pudrir todo hoy. Necesito que venga urgente todo el sindicato a apoyarme. No puedo seguir en esto. Quiero dedicarme a las motos, siempre quise eso. Pero noooo. Seguí a la cerdita, ponete esto, Rene esto, Rene aquello.

Habían colgado el teléfono. René se desesperó ¿Cómo se atrevían a cortarle el teléfono? ¿Con todos los aportes que había dado? “Cagué fuego” pensó la rana mientras le tiraba unas monedas al empleado de las cabinas telefónicas. Volvió a paso apresurado al trabajo, cuando iba entrando un brazo azul lo frenó de seco.

–         ¿No comes nada? Pregunto Gonzo con sus gestos exagerados como de costumbres.

–         Estoy con una resaca barbara de anoche. Chamulló René.

No sabía a que le tenía más miedo. Si a que la rutina siguiera, teniendo que bancar a toda la gilada del show o que si se pudriera todo. Sabía que si el se iba nada podía continuar. El creyó que les estaba haciendo un favor cuando empapó todos esos cuerpos de trapo en nafta e incendió todo. El quería andar en motos, solo eso. Pero nunca la conseguió. Nunca le quisieron vender ninguna moto. Andaba sin dinero, porque todos creían que había muerto en el “accidente” ocurrido durante la grabación El show de los Muppets, y un titere sin hilos, por más que quieran engañarse, no va muy lejos.

Ahora se encuentra en ese rincón oscuro. Con la lengua afuera, extrañando a la señorita Piggy, hecho un zaparrastroso.

greeen

Anuncios

La estrategia democrática de Duhalde

Eliseo Verón, semiótico que estuvo operando detrás de las candidaturas de Eduardo Duhalde, en su obra Construir el acontecimiento (1983) escribía:

Los acontecimientos sociales no son objetos que se encuentran ya hechos en alguna parte en la realidad y cuyas propiedades y avatares nos son dados a conocer de inmediato por los medios con mayor o menos fidelidad. Sólo existen en la medida en que esos medios los elaboran.

Construir el acontecimiento, de Eliseo Veron.

Es decir, simplificando, que a partir de diferentes recursos narrativos los medios instalan diversos conceptos. En lo que en este año de elecciones se refiere, durante seis domingos vamos a escuchar: Duhalde ganó. Le ganará siempre a Rodríguez Saa, es obvio, salvó en alguna que otra ocasión en la que habrá que lookear la cosa. Va a ser en un horario central y va a ser un festejo democrático, cómo ya a atestiguó la primera elección del Peronismo Federal celebrada en doce comunas de Capital Federal con cerca de treinta mil votantes. Estamos frente a la construcción de un posible que potenciado por el enorme poder mediático.

El gran dibujo

No hace falta presentar el DNI, no se ponen boletas, sólo se usa una virome y se hace un firulete en el papel… ¿Con qué fin? Ahorrar. El precio de treinta mil boletas no supera los seis mil pesos, monto bajo frente a semejante empresa democrática. De igual modo los números no cierran, el dibujo no fue tan bien hecho. El cabezón ganó por muy pocos votos en un distrito dónde supuestamente es más fuerte que el puntano.

¿Queres qué te cuente el cuento de la buena pipa?

Dale.

Yo no te dije “dale” te dije “¿Queres que te cuente el cuento de la buena pipa?”. En este juego gramatical infantil vemos la práctica optada por Duhalde para posicionarse en estas elecciones. La persona que formó un grupo para “Defender a la democracia” busca hablar de métodos y no de usos ¿Para qué quiere la democracia? ¿En qué se diferencia su propuesta de la de Rodriguez Saa? Esté último dijo frente a las cámaras del canal América que iba a ser presidente, gracias a once palabras: “Primero le gano a Duhalde y después le gano a Cristina”. Pero claro, es una actitud ejemplar que no discutan, es simple, es siniestro, no lo hacen porque no tienen qué discutir. En realidad sí, pero no tienen los huevos para decir quiénes son. Así que es mejor decir que “puede” que “quiere”.

Nube de etiquetas